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Persecución (1976): el disco que cambió el rumbo del cante

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Persecución es un álbum de Juan Peña “El Lebrijano” editado en 1976 por Philips, identificado en catálogos de ediciones como 91 13 004. Su singularidad documentable reside en unir cante, textos de Félix Grande, recitado y una secuencia narrativa sobre la persecución histórica del pueblo gitano.

En breve

  • Persecución no funciona como una mera reunión de cantes: organiza una obra continua, con textos, recitados y piezas musicales vinculadas entre sí.
  • La edición de 1976 aparece atribuida a Philips con la referencia 91 13 004 en la ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026.
  • Félix Grande figura en las descripciones disponibles como autor de textos, narrador y redactor de la carpeta, mientras José Torregrosa aparece asociado a arreglos y adaptación.
  • Los créditos de guitarras presentan discrepancias entre repertorios digitales. La carpeta original o una reproducción completa del sello sigue siendo necesaria para cerrar esa atribución.

Este artículo recoge datos que pueden contrastarse a distancia mediante catálogos discográficos, fichas sonoras y copias de circulación pública. Se ciñe a El Lebrijano, a su relación con las familias flamencas de Lebrija y a la escuela Utrera-Lebrija; no aborda el flamenco andaluz en general ni formula valoraciones sobre artistas vivos.

¿Qué permite fechar Persecución en 1976 y localizar su edición original?

Persecución se fecha en 1976 porque los repertorios discográficos que describen el vinilo lo sitúan ese año y lo vinculan al sello Philips. La referencia que aparece repetida en la documentación de ediciones es 91 13 004. Esa combinación de año, compañía y número de catálogo es el primer dato útil para distinguir el álbum de reediciones, digitalizaciones parciales y vídeos subidos décadas después.

La ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026, identifica una edición española en vinilo de 1976 bajo Philips y con el número 91 13 004. La información coincide con la descripción disponible en Rate Your Music, que cataloga Persecución como álbum de Juan Peña “El Lebrijano”, publicado en 1976 por Philips. La coincidencia de dos catálogos no sustituye a la consulta de la etiqueta física, pero permite establecer una referencia de búsqueda verificable.

El catálogo de la Biblioteca Nacional de España, consultado el 3 de septiembre de 2026, es el fondo público que debe revisarse para localizar ejemplares, variantes de título y registros sonoros relacionados. No se incorpora aquí una signatura concreta porque no figura en los datos disponibles para esta ficha. La ausencia de una signatura anotada debe mantenerse como sin fuente verificada, en lugar de completar el campo con una identificación plausible.

La fecha importa por una razón material. Un vídeo de YouTube puede indicar la duración de una pista, mostrar una portada reproducida o dividir el disco en fragmentos, pero no fija por sí solo la edición fonográfica. La publicación digital puede proceder de un vinilo posterior, de una cinta privada o de una transferencia sin información de matriz. Para ubicar un registro en archivo hacen falta el sello, el número de catálogo y, cuando sea posible, el país de fabricación y la lectura de los surcos finales.

El número de catálogo como dato de identificación

La referencia 91 13 004 cumple una función distinta al título. “Persecución” puede aparecer escrito con o sin acento en listados automatizados; Juan Peña puede figurar bajo “El Lebrijano”, “Juan Peña El Lebrijano” o “Juan Peña ‘El Lebrijano’”. El número de Philips reduce esas variaciones. También evita confundir el álbum con compilaciones posteriores que incluyen una selección de sus fragmentos.

La búsqueda debe combinar las cuatro piezas de información. “Juan Peña”, “El Lebrijano”, “Persecución” y “91 13 004” permiten hallar una edición determinada incluso cuando la portada ha sido digitalizada con baja calidad o cuando un catálogo omite el año. No basta con buscar el nombre del cantaor. La discografía de El Lebrijano supera el marco de este disco y contiene otros proyectos construidos con planteamientos escénicos y literarios.

Dato de identificación Valor documentado Utilidad para localizar el disco Fuente y fecha de consulta
Artista Juan Peña “El Lebrijano” Diferencia el álbum de obras atribuidas a intérpretes homónimos o a recopilaciones genéricas. Catálogos de ediciones de Discogs y Rate Your Music, consultados el 3 de septiembre de 2026.
Título Persecución Permite reunir las publicaciones fragmentadas bajo un mismo proyecto. Ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026.
Año 1976 Separa la edición original de las cargas audiovisuales y reediciones posteriores. Ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026.
Sello Philips Sitúa el objeto en un catálogo industrial concreto. Ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026.
Referencia 91 13 004 Es el identificador más útil para contrastar portada, etiqueta y copias de archivo. Ficha de ediciones de Discogs, consultada el 3 de septiembre de 2026.

El cuadro no pretende sustituir la carpeta del vinilo. Sirve para dejar fijado qué datos están disponibles en catálogo y cuáles deben comprobarse sobre el ejemplar. La fecha de 1976 y la referencia Philips pueden usarse para una localización inicial; los créditos completos de cada intérprete requieren una fuente material legible.

Este primer control documental permite pasar del título a la obra concreta. El siguiente asunto no es la valoración del álbum, sino la forma con la que sus partes fueron ordenadas para producir un relato.

¿Cómo organiza Persecución el cante, el recitado y la música?

La documentación disponible presenta Persecución como una obra en la que el cante de El Lebrijano no aparece aislado de los textos. Félix Grande figura asociado al recitado, a la escritura y a las notas de carpeta. José Torregrosa consta como responsable de arreglos y adaptación en la ficha de Rate Your Music consultada el 3 de septiembre de 2026. La construcción resultante aproxima el álbum a una narración musical por escenas.

Ese diseño explica por qué resulta insuficiente describirlo solo como un disco de flamenco. Hay una voz cantada, una voz hablada y una sucesión de segmentos con función narrativa. El título general no designa un palo. Designa el asunto que enlaza los fragmentos: la persecución sufrida por el pueblo gitano a lo largo de distintos periodos históricos, tratada mediante poemas, pasajes recitados y música.

En las copias públicas de circulación digital se identifica “Canto anónimo” como una de las piezas asociadas al álbum. La atribución del título puede comprobarse en la búsqueda de “Canto anónimo” de El Lebrijano, consultada el 3 de septiembre de 2026. Esa publicación audiovisual facilita reconocer un fragmento, aunque no reemplaza el orden de caras ni la transcripción íntegra de la carpeta original.

La continuidad entre palabras y cante cambia la escucha. En un álbum convencional, una soleá o una bulería puede aparecer como unidad autosuficiente. Aquí, el sentido de cada intervención depende de la anterior y de la posterior. El recitado no queda reducido a una presentación. Entra en la arquitectura sonora, fija el asunto histórico y modifica el lugar que ocupa cada entrada del cantaor.

Félix Grande y la dimensión escrita del álbum

Félix Grande era poeta y escritor vinculado al estudio del flamenco. En la descripción de Persecución disponible en Rate Your Music, consultada el 3 de septiembre de 2026, aparece acreditado para textos, narración, letras y notas. La multiplicidad de funciones no debe simplificarse como una participación decorativa. Sitúa la palabra escrita dentro del propio dispositivo discográfico.

La carpeta de un LP de los años setenta podía reunir créditos, textos, fotografías, diseño y comentario editorial. Cuando esa información no se conserva en la reproducción digital, se pierde una parte del objeto. Por eso las plataformas de escucha son útiles para identificar la secuencia audible, pero no bastan para reconstruir la obra editorial. La documentación de carpetas tiene el mismo peso que la de una etiqueta de disco cuando se estudia un proyecto de este tipo.

La conexión entre literatura y cante tampoco permite convertir el álbum en una “ópera flamenca”, expresión utilizada en otros proyectos de El Lebrijano. Las fuentes disponibles distinguen Persecución de Ven y sígueme, obra posterior asociada a Manolo Sanlúcar en descripciones de discografía. Mezclar ambas etiquetas borra el modo específico de trabajo de 1976, basado en textos narrados, canciones y una progresión temática.

La estructura admite varios niveles de escucha. Puede seguirse la línea verbal para localizar referencias históricas. Puede atenderse al ritmo y a las guitarras. También puede registrarse la posición de la voz de El Lebrijano entre una intervención recitada y otra. El valor documental de esa escucha consiste en reconocer funciones, no en imponer una emoción única al oyente.

La escucha completa permite apreciar la duración general publicada en listas digitales, cercana a los cuarenta y tres minutos y dividida en nueve pistas en una de las listas de YouTube Music consultada el 3 de septiembre de 2026. Ese recuento debe tratarse como dato de plataforma, no como transcripción definitiva de la edición Philips. Las duraciones pueden variar según la transferencia empleada.

La obra se entiende mejor como un álbum secuenciado que como una suma de cortes intercambiables. Esa organización ayuda a explicar por qué la palabra “cambio” aparece ligada a Persecución: el cambio no se reduce a un recurso musical, sino que afecta a la unidad misma con la que se presenta el cante en disco.

¿Qué relación tiene Persecución con la trayectoria de Juan Peña “El Lebrijano”?

Juan Peña “El Lebrijano” pertenece al núcleo familiar del cante de Lebrija. La información de filiaciones y ramas de ese entorno debe leerse junto a los documentos que la sostienen. El archivo dedicado a las familias flamencas de Lebrija reúne el marco de apellidos y transmisiones que permite situar el nombre de Peña sin convertir una genealogía en una afirmación ornamental.

En el caso de Persecución, la procedencia lebrijana del cantaor no agota la explicación del disco. La obra fue distribuida por Philips y construida con colaboradores de perfiles distintos. El proyecto conecta una voz procedente de una familia concreta con arreglos, escritura y producción fonográfica. Esa combinación permite estudiar el álbum como objeto de la discografía española de 1976 y, a la vez, como pieza vinculada a una tradición familiar del cante.

La relevancia de esa relación se observa en el método de trabajo. La familia sitúa nombres, repertorios y vínculos de transmisión. El disco aporta una fecha, una referencia y unos créditos. Si se omite la primera parte, El Lebrijano queda reducido a una firma comercial. Si se omite la segunda, la filiación se convierte en un relato sin ejemplar localizable. Ambas capas son necesarias y deben permanecer diferenciadas.

El álbum no autoriza una lectura general sobre todos los cantes de Lebrija. Su repertorio responde a una composición discográfica específica, no a un inventario de la escuela Utrera-Lebrija. Este artículo se ciñe al cante de Lebrija y a la escuela de Utrera y Lebrija; no entra en el flamenco andaluz en general. La precisión de ese límite evita convertir un solo LP en regla para territorios y artistas que no forman parte del documento.

Del apellido familiar al crédito de portada

La discografía hace visible una diferencia que las biografías suelen mezclar. Un apellido nombra una red de parentesco y de transmisión. Un crédito identifica una participación en un disco concreto. En Persecución, el nombre de Juan Peña señala al intérprete principal. Los nombres de Félix Grande y José Torregrosa señalan funciones literarias y de arreglo. Las guitarras exigen una lectura separada porque las fuentes digitales consultadas no coinciden.

Rate Your Music atribuye guitarras a Pedro Bacán y Enrique Marchena en su descripción del álbum, consultada el 3 de septiembre de 2026. En cambio, la descripción de un vídeo de YouTube asociado a “Caravana Persecución” cita a Enrique de Melchor y Pedro Peña, consultada el mismo día. No son créditos intercambiables. Puede tratarse de una actuación, de una versión distinta, de un error de subida o de una mezcla de datos procedentes de proyectos relacionados.

La atribución correcta debe quedar escrita así: los créditos de guitarra de la edición Philips de 1976 no han podido confirmarse mediante una imagen verificable de la carpeta o de la etiqueta original. Esta formulación es más útil que escoger el nombre más repetido. Señala con exactitud el punto que debe resolver una futura consulta de ejemplar físico o de reproducción institucional.

La diferencia entre un registro de estudio y una actuación filmada es decisiva. Un vídeo puede mostrar a El Lebrijano acompañado por dos guitarristas en un momento concreto. Eso documenta aquella interpretación audiovisual, no demuestra automáticamente quién participó en el LP. La documentación discográfica requiere mantener esa frontera incluso cuando los nombres parecen compatibles.

El vínculo de El Lebrijano con su entorno familiar no se deduce de una estética abstracta. Se documenta mediante fuentes genealógicas, discográficas y repertorios identificados. En este álbum, ese vínculo aparece mediado por un formato industrial y por colaboradores externos; ahí reside una de sus particularidades archivísticas.

¿Por qué se habla de cambio en el cante al tratar este álbum de 1976?

La expresión “cambió el rumbo del cante” necesita acotarse. No puede emplearse como un veredicto total sobre el flamenco ni como sustituto de un análisis. En el caso de Persecución, el cambio que puede describirse está en el formato: un álbum de cante organizado alrededor de un relato histórico, con intervención recitada de Félix Grande y arreglos acreditados a José Torregrosa en los catálogos consultados el 3 de septiembre de 2026.

El cante no desaparece en favor de la literatura. Se inserta en una estructura con otra escala temporal. La unidad ya no es solamente la pieza individual. También cuenta el paso entre fragmentos, la sucesión de voces y el recorrido temático. Un oyente que encuentre una pista separada en una plataforma puede reconocer la voz de El Lebrijano, pero no comprenderá necesariamente la función del corte si no restituye su lugar en el álbum.

El cambio afecta también a la relación entre música y memoria histórica. La persecución del pueblo gitano deja de ser una alusión lateral para convertirse en el eje explícito de la obra. El título general y los textos sitúan el asunto antes de que se analice cada fragmento musical. La carpeta original, si se consulta, debe tratarse como fuente principal para precisar qué periodos, expresiones y textos fueron seleccionados.

Una parte de la recepción posterior describe el disco como una obra de reivindicación gitana. Esa lectura coincide con el asunto anunciado por los textos y por las presentaciones disponibles, pero debe diferenciarse de una afirmación sobre sus efectos inmediatos en toda la producción flamenca. No se ha incorporado aquí una estadística de ventas, difusión radiofónica o número de ediciones porque no figura una fuente primaria verificable en los datos consultados.

El ritmo y la narración no son campos separados

En un álbum narrativo, el ritmo no funciona únicamente como base de una pieza. Puede marcar transición, contraste o interrupción. La música instrumental y el recitado preparan entradas de cante o suspenden la continuidad esperable de un recital. Esta disposición permite que un mismo proyecto use materiales de procedencias distintas sin ocultar el hilo que los conecta.

La comparación más productiva no consiste en afirmar que Persecución sustituyó una tradición por otra. Consiste en observar que usa recursos de disco conceptual dentro de un campo donde el palo y la interpretación individual suelen ser los primeros criterios de clasificación. El álbum añade otra pregunta de archivo: no solo “qué se canta”, sino “para qué lugar de la secuencia se graba”.

La relación con la bulería ofrece un ejemplo de método, no una equiparación automática. La comparación documental entre la bulería de Lebrija y la de Jerez requiere grabaciones concretas, fechas, sellos y referencias. Persecución no sirve por sí solo para definir ninguna de las dos tradiciones. Sirve para comprobar cómo un artista lebrijano integró el cante en una dramaturgia de disco en 1976.

Ese límite evita dos errores frecuentes. El primero es usar el nombre de Lebrija para atribuir a toda una escuela cualquier decisión de un artista. El segundo es confundir la innovación de formato con el abandono del repertorio. El álbum documenta una fórmula de trabajo situada, fechada y acreditada; no autoriza generalizaciones sin otros discos comparados.

La consulta de publicaciones audiovisuales bajo el rótulo “Caravana Persecución” permite comparar cómo reaparecen el recitado y las guitarras en materiales vinculados al proyecto. La descripción de esos vídeos debe leerse con cautela. Es una pista para localizar fuentes, no una prueba suficiente para trasladar créditos a la edición Philips de 1976.

El cambio atribuible a Persecución se formula, por tanto, en términos verificables: integra cante, palabra narrada y argumento histórico en un mismo álbum identificado por sello y referencia. Todo alcance mayor exigiría documentación de recepción y comparación sistemática con otras ediciones de su tiempo.

¿Cómo debe consultarse Persecución en 2026 sin confundir versiones y créditos?

La consulta de Persecución en 2026 exige separar tres objetos que suelen aparecer unidos en los resultados de búsqueda: el vinilo Philips de 1976, las listas digitales que dividen el contenido en pistas y los vídeos que reúnen actuaciones o transferencias domésticas. Cada objeto aporta información diferente. Ninguno debe emplearse fuera de su alcance documental.

El vinilo original permite comprobar referencia, orden de caras, créditos impresos, diseño de carpeta y posibles notas editoriales. Las plataformas digitales facilitan la audición y la identificación de títulos que circulan de forma aislada. Los vídeos ayudan a localizar interpretaciones relacionadas, pero su fecha de subida no informa de la fecha de grabación y sus descripciones pueden contener atribuciones incompletas.

El orden de trabajo más seguro comienza por la edición Philips. La referencia 91 13 004 debe copiarse tal como aparece en los catálogos. Después se contrasta el listado de piezas con una escucha disponible. Finalmente se anotan por separado los créditos que una fuente vincula expresamente al LP y aquellos que solo constan en una actuación audiovisual. Este procedimiento reduce el riesgo de formar una ficha compuesta por datos de objetos distintos.

La ficha del fondo sonoro de la Biblioteca Nacional de España, cuando identifique un ejemplar de Persecución, debe prevalecer para los datos bibliográficos sobre las cargas no institucionales. La Biblioteca Nacional de España ofrece el punto de partida institucional para esa comprobación, consultado el 3 de septiembre de 2026. No se afirma que su catálogo permita la escucha íntegra de este álbum porque esa disponibilidad concreta no ha podido confirmarse en la documentación reunida.

Una ficha de consulta debe conservar los desacuerdos

La calidad de una ficha no depende de que todos sus campos estén llenos. Depende de que cada campo indique de dónde procede. En este caso, el año, el sello y la referencia cuentan con coincidencia de catálogos. Los créditos de José Torregrosa y Félix Grande aparecen descritos en una fuente de repertorio. Los créditos de guitarra presentan una contradicción entre la información asociada al LP y la descripción de una publicación audiovisual.

La anotación de esa contradicción protege la futura investigación. Si aparece una fotografía nítida de la contraportada, un ejemplar de biblioteca o un catálogo Philips fechado, el dato podrá corregirse sin borrar el recorrido anterior. Una ficha que inventa certeza obliga a deshacer errores; una ficha que declara “sin fuente verificada” conserva la pregunta abierta.

  1. Registrar el título como Persecución y asociarlo a Juan Peña “El Lebrijano”.
  2. Anotar 1976, Philips y la referencia 91 13 004 con la fuente de catálogo y la fecha de consulta.
  3. Separar el repertorio audible en plataformas de la secuencia impresa en el vinilo, si esta no ha sido cotejada.
  4. Atribuir a Félix Grande y José Torregrosa solo las funciones que constan expresamente en la fuente citada.
  5. Mantener los nombres de guitarristas en un campo de contraste hasta consultar una fuente material de la edición.

Este método también evita convertir una búsqueda comercial en una fuente de archivo. Una tienda puede anunciar disponibilidad inmediata o fabricación en tres días laborables, pero esas condiciones cambian y no prueban ni la procedencia de una copia ni su correspondencia con la edición de 1976. El precio en dólares de un listado tampoco aporta información discográfica: depende de tasas de cambio variables y de decisiones del vendedor.

La consulta útil termina en un documento que permita volver al objeto: una referencia de catálogo, una portada acreditada, una ficha institucional o una etiqueta legible. En Persecución, la tarea pendiente es localizar una reproducción verificable de los créditos completos de la edición Philips para resolver la atribución de guitarras sin trasladar datos desde vídeos posteriores.

¿De qué año es Persecución de El Lebrijano?

Los catálogos de ediciones consultados el 3 de septiembre de 2026 sitúan Persecución en 1976, publicado por Philips con la referencia 91 13 004.

¿Quién participa en los textos y el recitado del álbum?

Las descripciones discográficas disponibles atribuyen a Félix Grande textos, narración, letras y notas de carpeta. La confirmación final debe cotejarse con la carpeta original del vinilo.

¿Qué sello publicó Persecución?

La edición original identificada en los catálogos consultados corresponde al sello Philips y lleva la referencia 91 13 004.

¿Están confirmados todos los guitarristas del disco?

No. Las fuentes digitales consultadas ofrecen nombres distintos para las guitarras. La atribución completa queda sin fuente verificada hasta cotejar una carpeta o etiqueta original legible.