Todas las categorías Familias y biografías Cante, toque y palos lebrijanos Archivo y discografía Novedades del archivo

Familia Perrata: cómo se documenta su línea en Lebrija

23 min de lectura
Este artículo ha sido generado por inteligencia artificial y publicado sin una revisión humana exhaustiva.

María Fernández Granados, conocida como María la Perrata, nació en Utrera en 1922 y murió en Lebrija el 5 de febrero de 2005. La línea familiar que llega a Juan Peña El Lebrijano, Pedro Peña y David Peña Dorantes debe separarse entre parentescos publicados, documentos civiles localizables y atribuciones que todavía carecen de copia verificable.

  • La documentación disponible identifica a María la Perrata como hija de Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña.
  • La relación con Bernardo Peña Vargas sitúa el enlace entre la rama utrerana Fernández-Granados y la familia Peña de Lebrija.
  • Juan Peña El Lebrijano y el guitarrista Pedro Peña aparecen en las fuentes biográficas como hijos de María la Perrata.
  • David Peña Dorantes figura como descendiente de esa rama por la vía de Pedro Peña, dato que requiere respaldo documental individual en cualquier árbol publicado.
  • La genealogía no debe completar huecos con apodos, coincidencias de apellidos ni árboles en línea sin referencia archivística.

Este texto reúne datos para una investigación de la Familia Perrata vinculada al cante de Lebrija y a la escuela de Utrera-Lebrija. No sustituye una certificación del registro civil, no incorpora testimonios recogidos sobre el terreno y no aborda genealogías ajenas a este ámbito musical.

Qué datos sostienen la línea familiar de María la Perrata

El punto de partida de la línea familiar no es el apodo Perrata, sino la identificación civil de María Fernández Granados. Una ficha biográfica abierta de Wikipedia, consultada el 22 de septiembre de 2026, la sitúa en Utrera en 1922 y consigna como progenitores a Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña. La misma ficha fija su fallecimiento en Lebrija el 5 de febrero de 2005. Puede contrastarse la transcripción publicada en la entrada de María Fernández Granados.

Ese dato permite establecer una primera regla de archivo. El nombre artístico sirve para localizar repertorio, entrevistas y emisiones radiofónicas, pero no reemplaza al nombre completo cuando se ordenan parentescos. En una genealogía dedicada al cante, “La Perrata” debe registrarse como denominación artística asociada a María Fernández Granados. De ese modo, la consulta posterior de partidas, expedientes, notas de prensa o catálogos sonoros no mezcla a la artista con otras personas que puedan compartir apellido o apodo.

La ficha biográfica citada la presenta como hermana de José Fernández, conocido como Perrate. Esta relación es relevante para delimitar la rama Fernández-Granados anterior al traslado familiar hacia Lebrija. Sin embargo, una línea publicada con criterio documental no debe extender la filiación de José, ni añadir hermanos, cónyuges o descendientes, si no se dispone de una partida, una inscripción o una fuente nominativa fechada. La ausencia de copia del documento original se anota como sin fuente verificada.

El vínculo que incorpora Lebrija a esta historia familiar se sitúa en el matrimonio de María Fernández Granados con Bernardo Peña Vargas. La información difundida en las notas biográficas lo describe como tratante de ganado. Esa ocupación no prueba parentesco, pero ayuda a diferenciarlo de otros hombres llamados Bernardo Peña en un índice de documentos. En un expediente de trabajo, el nombre debe registrarse con sus dos apellidos, con el estado de la fuente y con una casilla separada para el documento pendiente de consulta.

La relación entre los Fernández-Granados y los Peña explica por qué la denominación Familia Perrata aparece ligada a Utrera y a Lebrija. No designa una única línea de sangre cerrada ni equivale a un apellido civil. Designa una red de parentescos y transmisiones musicales que requiere distinguir tres planos. El primero reúne nombres inscritos. El segundo recoge parentescos declarados en entrevistas, obituarios o biografías. El tercero identifica el uso artístico de Perrata y Perrate en carteles, portadas y catálogos.

La historia familiar publicada debe conservar estas diferencias. Un registro de archivo puede afirmar que María la Perrata fue identificada por una fuente biográfica como hija de Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña. No puede afirmar que se ha visto su partida de nacimiento si esa partida no se ha consultado. Esta precisión evita que una repetición digital termine convertida, sin prueba, en una certificación.

Cómo anotar los ancestros sin confundir apodos y apellidos

La ficha de cada persona necesita cuatro campos mínimos. Debe contener el nombre civil conocido, el nombre artístico, la relación atribuida y el documento que respalda esa relación. El campo de procedencia es tan importante como el de parentesco. “Hija de” sin fuente deja una afirmación difícil de revisar; “hija de, según ficha biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026” permite localizar el origen del dato.

La consulta de archivos históricos incorpora otra cautela. Las variantes Granado y Granados, así como Fernández, Peña y Vargas, pueden aparecer con grafías distintas en padrones, partidas y publicaciones. La transcripción debe respetar la forma del documento y anotar la variante en un campo secundario. Corregir de forma automática una grafía antigua puede romper el enlace con la fuente original.

La documentación de María la Perrata ofrece así un caso útil. La biografía pública permite crear una ficha inicial y orienta la búsqueda de documentos civiles. El acta de nacimiento de 1922, el matrimonio con Bernardo Peña Vargas y el acta de defunción de 2005 son los tres documentos que permitirían cerrar los puntos principales de su trayectoria familiar. Mientras no estén incorporados como copias o referencias archivísticas, no deben presentarse como consultados.

Cómo se enlaza la Familia Perrata con los Peña de Lebrija

La documentación disponible sitúa el eje de la Familia Perrata en la unión de María Fernández Granados y Bernardo Peña Vargas. Ese enlace no convierte todos los nombres asociados al cante lebrijano en miembros de una misma rama directa. Permite, en cambio, ordenar una secuencia concreta. María la Perrata figura como madre de Juan Peña El Lebrijano y del guitarrista Pedro Peña. La fuente biográfica abierta consultada el 22 de septiembre de 2026 formula esa filiación de manera expresa.

La utilidad del parentesco está en su precisión. Juan Peña no debe aparecer solo como “de la familia Perrata”, porque esa fórmula no informa sobre el trayecto que une sus apellidos, su madre y la rama Peña de Lebrija. La formulación documental es más corta y más comprobable. Juan Peña, conocido como El Lebrijano, figura como hijo de María Fernández Granados, María la Perrata, y de Bernardo Peña Vargas según la fuente biográfica citada.

Pedro Peña requiere la misma cautela. Las biografías lo identifican como guitarrista e hijo de María la Perrata. La conexión con el piano de David Peña Dorantes se presenta habitualmente por esta vía familiar. El dato ayuda a comprender la continuidad de varias generaciones vinculadas a repertorios, grabaciones y escenarios, pero una genealogía sólida debe acompañar cada salto generacional con un documento nominativo. La filiación cultural y la filiación civil no son registros intercambiables.

Persona Relación publicada Ámbito asociado Estado de la documentación Fuente consultada
María Fernández Granados Hija de Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña Utrera y Lebrija Dato biográfico publicado; partida no incorporada Entrada biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026
Bernardo Peña Vargas Esposo publicado de María Fernández Granados Lebrija Relación pendiente de copia civil verificable Entrada biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026
Juan Peña El Lebrijano Hijo publicado de María y Bernardo Lebrija Filiación biográfica; documento civil no incorporado Entrada biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026
Pedro Peña Hijo publicado de María y Bernardo Lebrija Filiación biográfica; documento civil no incorporado Entrada biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026
David Peña Dorantes Nieto publicado de María la Perrata Rama Peña Relación biográfica que requiere respaldo individual Entrada biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026

El cuadro no equivale a un árbol cerrado. Indica qué relaciones aparecen en una fuente abierta y cuál es su grado de verificación documental. Esta distinción es necesaria porque la repetición de un dato en páginas dedicadas al flamenco no crea por sí misma una prueba civil. Un árbol genealógico responsable muestra tanto las relaciones establecidas como los documentos aún pendientes.

La conexión entre Utrera y Lebrija también debe leerse dentro de la escuela compartida por ambas localidades. El repertorio, los apodos y las colaboraciones familiares circularon entre las dos poblaciones, pero no se deduce una filiación por proximidad geográfica. El contexto puede revisarse en esta guía sobre la escuela de Utrera y Lebrija, útil para separar la transmisión musical de la prueba genealógica.

La relación con otras familias lebrijanas debe establecerse con el mismo estándar. Compartir cartel, grabación, apellido compuesto o entorno artístico no permite declarar un parentesco. En particular, las ramas Peña, Bacán, Malena, Pinini, Vargas, Fernández, Montaraz, Paula y Valencia requieren fichas independientes antes de cruzar datos. La consulta sobre el origen y las ramas de la familia Bacán de Lebrija ilustra por qué cada línea necesita su propia documentación.

Qué relación puede afirmarse entre María la Perrata y Dorantes

La formulación prudente es concreta. Las biografías públicas identifican a David Peña Dorantes como nieto de María la Perrata. La cadena publicada pasa por Pedro Peña. Para que esa relación alcance el nivel de una genealogía acreditada, deben localizarse dos vínculos documentales distintos. Uno corresponde a la filiación de Pedro Peña respecto de María Fernández Granados y Bernardo Peña Vargas. El otro corresponde a la filiación de David Peña respecto de Pedro Peña.

La página dedicada a Dorantes y el piano flamenco permite situar la trayectoria artística sin sustituir las fuentes civiles. El orden correcto consiste en enlazar primero los documentos de parentesco y después los catálogos, entrevistas o discos. Un apellido conocido no debe cubrir el vacío de una partida no localizada.

La documentación genealógica gana precisión cuando cada generación se conserva como una ficha independiente. María la Perrata es una persona con nombre civil, apodo, padres publicados, cónyuge publicado e hijos publicados. Juan Peña, Pedro Peña y David Peña requieren, a su vez, fichas propias. La familia se construye a partir de enlaces verificables, no mediante una etiqueta colectiva que oculte los documentos faltantes.

Qué documentos de registro civil y archivos históricos permiten verificar la genealogía

La genealogía de la Familia Perrata necesita documentos con funciones diferentes. El registro civil sirve para fijar nacimientos, matrimonios y defunciones. Los padrones y censos ayudan a ubicar unidades domésticas y cambios de residencia. Los catálogos discográficos, programas y emisiones radiofónicas permiten documentar la carrera pública, pero no sustituyen los documentos de parentesco. Mezclar estas series produce errores frecuentes en las historias familiares ligadas al cante.

Para María Fernández Granados, nacida en 1922 según la fuente biográfica citada, el primer objetivo sería localizar la inscripción de nacimiento en Utrera. Ese documento permitiría confirmar los nombres de Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña tal como quedaron inscritos. También podría aportar domicilio, edad de los progenitores y compareciente. Esos datos no deben adelantarse si la partida no se ha consultado.

El segundo documento sería el acta matrimonial con Bernardo Peña Vargas. La información biográfica afirma el matrimonio, pero no aporta fecha, tomo, folio ni lugar de inscripción. Por ello, la fecha del enlace debe constar como sin fuente verificada. Una investigación ordenada no inventa una cronología a partir de la edad de María o de la fecha de nacimiento de sus hijos. El acta matrimonial resolvería la cuestión o mostraría que la inscripción se hizo en otra localidad.

El tercer documento es la defunción de María la Perrata. La fecha publicada, 5 de febrero de 2005 en Lebrija, debe anotarse con la procedencia exacta de la fuente abierta hasta que se consulte la inscripción correspondiente. La defunción permite contrastar el nombre con el que figura en el registro, el domicilio final y la identidad de la persona declarante. También ayuda a distinguir una necrológica cultural de una inscripción administrativa.

Los documentos parroquiales pueden ser útiles cuando se investiga una generación anterior a la implantación del registro civil o cuando el expediente civil remite a un bautismo. En el caso de personas nacidas durante el siglo XX, no deben utilizarse como atajo automático. Una partida parroquial y una inscripción civil pueden contener variantes de nombre, omisiones o fechas distintas. La contradicción debe quedar anotada, no eliminada.

Cómo organizar la investigación de ancestros sin fabricar parentescos

El trabajo empieza con una ficha de persona y no con un árbol completo. La ficha de María Fernández Granados debe incluir el nombre tal como aparece publicado, el alias María la Perrata, el nacimiento atribuido en Utrera en 1922, la defunción atribuida en Lebrija en 2005 y los nombres de sus padres publicados. Cada campo necesita su propia fuente. La fuente de una fecha de muerte no acredita automáticamente los nombres de los progenitores.

  1. Se registra el dato literal y la fuente de la que procede.
  2. Se clasifica la fuente como civil, parroquial, hemerográfica, sonora o biográfica.
  3. Se localiza el documento que puede confirmar el parentesco declarado.
  4. Se comparan nombres, edades, domicilios y variantes de apellidos.
  5. Se mantiene visible cualquier discrepancia hasta resolverla con una fuente de mayor proximidad al hecho.

La investigación debe incluir una referencia de consulta. Una anotación útil no dice solo “Utrera, 1922”. Indica “nacimiento atribuido a Utrera en 1922 por una ficha biográfica abierta, consultada el 22 de septiembre de 2026; partida de nacimiento no incorporada”. Esta fórmula permite corregir una fecha sin reescribir toda la línea familiar.

Los archivos sonoros tienen una función complementaria. La Biblioteca Nacional de España dispone de catálogo y fondos que permiten identificar ediciones y registros de audio. La consulta de su catálogo de la Biblioteca Nacional de España puede aportar una fecha editorial o una referencia de soporte para una grabación atribuida a María la Perrata. Esa referencia fecha una edición; no demuestra por sí sola que una relación de parentesco sea correcta.

El uso de documentos culturales también exige fecha. Los datos facilitados sobre su participación en varios volúmenes de Rito y geografía del cante necesitan, para una ficha discográfica completa, sello, número de referencia, año de edición y relación exacta de intérpretes. Hasta que esos cuatro elementos se comprueben en un catálogo o en una portada acreditada, no procede convertirlos en una discografía cerrada.

La distinción protege la historia del cante. Una biografía puede afirmar que una artista intervino en una serie audiovisual o sonora; un catálogo puede precisar el formato y el año; una partida puede acreditar su identidad civil. Ninguna de las tres piezas reemplaza a las otras. La línea de los Perrata se vuelve más legible cuando cada documento responde solo a la pregunta que realmente puede resolver.

Cómo se documenta la presencia de María la Perrata en grabaciones y emisiones

La documentación de una familia flamenca no termina en los documentos civiles. Las grabaciones fijan nombres artísticos, repertorios, colaboraciones y fechas de edición. Para la Familia Perrata, esta parte permite relacionar la genealogía con materiales escuchables o catalogables, siempre que se evite convertir un crédito artístico en una prueba de parentesco. El disco explica una trayectoria pública; la partida explica una filiación.

Los datos reunidos para esta página atribuyen a María la Perrata colaboraciones en los volúmenes siete, ocho, nueve, once y veintidós de la serie Rito y geografía del cante, además de recopilatorios y antologías. Esa atribución debe tratarse como pista de búsqueda. No se ha incorporado aquí una portada original, un número de catálogo completo ni una ficha del fondo sonoro que permita certificar cada volumen. Por tanto, la relación detallada de esas ediciones permanece sin fuente verificada.

La regla es sencilla. Una ficha de grabación solo queda cerrada cuando contiene artista acreditada, título, año, sello y referencia. Si un catálogo ofrece el título y la intérprete pero no la referencia, sirve para orientar una consulta, no para completar una base discográfica. Si una portada muestra la referencia pero no distingue a los participantes, debe enlazarse con otra fuente sin atribuir de forma automática una intervención.

Material citado Dato disponible Dato pendiente Uso documental Estado a septiembre de 2026
Rito y geografía del cante, volúmenes 7, 8, 9, 11 y 22 Participación atribuida a María la Perrata Sello, referencia y crédito de cada volumen Localización de catálogos y soportes Sin fuente verificada para una ficha completa
Grandes cantaores del Flamenco Presencia en recopilatorio atribuida Edición concreta, año y referencia Identificar el soporte exacto Sin fuente verificada para una ficha completa
Programa Nuestro flamenco Emisión dedicada a La Perrata el 5 de noviembre de 2009 Enlace directo de audio y ficha estable Contrastar memoria radiofónica Fecha aportada; enlace directo no incorporado
Programa Nuestro flamenco Emisión de recuerdo el 18 de julio de 2019 Audio, escaleta y metadatos completos Rastrear referencias y repertorio Fecha aportada; enlace directo no incorporado

Las emisiones radiofónicas mencionadas aportan dos fechas posteriores al fallecimiento de María la Perrata. La del 5 de noviembre de 2009 se dedicó a La Perrata dentro de Nuestro flamenco, programa dirigido por José María Velázquez-Gaztelu en Radio Clásica. La emisión del 18 de julio de 2019 volvió sobre su figura. Ambas referencias son útiles para localizar declaraciones, selecciones musicales o datos de repertorio, pero no equivalen a un catálogo discográfico.

La consulta audiovisual disponible a través de plataformas abiertas requiere una cautela adicional. El resultado vinculado a la búsqueda de “Familia Perrata de Utrera-Lebrija” estaba sometido a una página de verificación de tráfico el 22 de septiembre de 2026. El contenido no se toma como fuente documental mientras no pueda accederse a su ficha, autoría, fecha de publicación y material original citado. Un vídeo sin contexto puede conservar una actuación valiosa, pero no autoriza una cadena genealógica.

La identificación de una voz requiere unir varios indicios. El nombre de la intérprete en la portada, el año de edición, el sello, el número de referencia y, cuando exista, la ficha de una institución sonora forman un conjunto verificable. La tradición oral puede indicar dónde buscar; no debe ser el último eslabón de una atribución publicada.

Qué relación existe entre discografía, memoria y línea familiar

La discografía puede mostrar colaboraciones entre parientes y nombres de una misma generación. También puede revelar que una persona usó un apodo diferente en distintos soportes. Esta información resulta útil al revisar la línea de María la Perrata, porque los nombres artísticos pueden ocultar la continuidad entre María Fernández Granados, Juan Peña y Pedro Peña. Aun así, el crédito de un álbum no certifica quién es hijo, hermano o nieto de nadie.

La consulta de las grabaciones del flamenco lebrijano ofrece un marco para localizar sellos y referencias antes de asociar una obra a una ficha familiar. El orden documental debe mantenerse. Primero se identifica el soporte. Después se transcribe el crédito. Finalmente se vincula a la persona ya identificada por fuentes biográficas o civiles.

Los premios atribuidos a María la Perrata, como el Taranto de Oro de Almería y la Insignia de Oro del Rincón del Cante de Córdoba, deben seguir el mismo criterio. Sirven para buscar programas, diplomas o notas institucionales fechadas. Sin la documentación del reconocimiento, no conviene añadir año, jurado ni circunstancias de entrega. Un archivo fiable conserva la atribución conocida y marca lo que falta.

Esta metodología evita que la discografía se convierta en una lista de títulos repetidos. Cada referencia debe permitir que otra persona encuentre el objeto, compruebe los créditos y corrija una identificación. El valor de la ficha no reside en acumular nombres, sino en hacer recuperable el documento que sostiene cada nombre.

Cómo publicar una genealogía de la Familia Perrata sin cerrar los huecos

Una genealogía pública necesita mostrar tanto sus certezas como sus límites. En la Familia Perrata, el núcleo biográfico disponible permite representar a María Fernández Granados entre sus padres publicados, su esposo publicado y sus descendientes identificados en las fuentes abiertas. No permite todavía publicar fechas completas de matrimonio, números de inscripción ni ramas colaterales amplias sin aportar documentos adicionales.

La primera versión del árbol debe usar una escala clara. Un vínculo confirmado por acta civil se señala como documentado. Un vínculo difundido por una fuente biográfica fechada se señala como publicado y pendiente de copia primaria. Una relación transmitida por páginas sin referencia identificable se mantiene fuera del diagrama principal. Esta separación no resta valor a la tradición oral. Evita que una tradición sea confundida con una inscripción.

La publicación también debe indicar qué tipo de fuente sostiene cada dato. Un lector que investiga ancestros necesita saber si está ante un registro civil, una nota biográfica, una ficha sonora o una página de vídeo. Cuando las fuentes discrepan, prevalece el documento más cercano al hecho y con identificación archivística suficiente. Un acta original prevalece sobre una nota retrospectiva. Si el acta resulta ser una copia tardía con error visible, la contradicción debe explicarse.

En el caso de María la Perrata, la fuente biográfica abierta permite formular una hipótesis ordenada de parentesco. Su nacimiento en Utrera en 1922, su condición de hija de Gaspar Fernández Jiménez y Teresa Granado Peña, el matrimonio publicado con Bernardo Peña Vargas y la maternidad de Juan Peña El Lebrijano y Pedro Peña forman una cadena coherente. La coherencia no equivale a prueba total. El registro civil y los documentos de familia son los instrumentos que pueden consolidarla.

Qué debe incluir una ficha de investigación sobre la Familia Perrata

Una ficha pública debe distinguir identificación, parentesco, actividad artística y documentación. Bajo identificación se anotan María Fernández Granados y María la Perrata. Bajo parentesco se registran los progenitores y descendientes citados por la fuente. Bajo actividad artística se incluyen colaboraciones, emisiones y repertorios solo cuando se localicen con referencias completas. Bajo documentación se indican enlace, institución, fecha de consulta y estado de verificación.

La ficha debe preservar los huecos de forma visible. El matrimonio con Bernardo Peña Vargas puede aparecer con la observación “fecha no localizada en documento consultado”. La atribución de determinados volúmenes de Rito y geografía del cante puede aparecer con la observación “crédito pendiente de contraste en portada o catálogo”. Esta práctica evita que una actualización posterior obligue a corregir afirmaciones presentadas antes como definitivas.

Los árboles familiares alojados en servicios generalistas pueden ayudar a reunir nombres, pero no deben copiarse como fuentes finales. La plataforma puede mezclar registros de personas distintas, enlazar perfiles sin documento adjunto o repetir información procedente de una misma página secundaria. La investigación necesita volver siempre al acta, a la ficha institucional o al soporte original. Un árbol en línea es una herramienta de localización, no una prueba por sí misma.

La cronología cultural puede acompañar a la genealogía sin invadirla. María la Perrata murió en Lebrija el 5 de febrero de 2005, según la fuente biográfica consultada. Cuatro años después se emitió un programa radiofónico dedicado a ella, según los datos aportados para esta ficha. En 2019 se emitió otro recuerdo. Estas fechas describen la circulación posterior de su memoria, no alteran el orden de sus relaciones familiares.

La consulta de una panorámica de las familias flamencas de Lebrija permite situar los apellidos sin confundir unas ramas con otras. La Familia Perrata debe conservar su propio expediente de nombres, documentos y referencias. Los cruces con otras líneas solo se incorporan cuando exista una fuente nominativa que los sostenga.

Los datos de esta ficha se revisarán cuando aparezcan copias accesibles de inscripciones civiles, portadas acreditadas o catálogos institucionales que completen las referencias pendientes. Hasta entonces, el punto de consulta más útil es la identificación de María Fernández Granados bajo su nombre civil y su nombre artístico, porque esa doble entrada permite recuperar tanto la documentación familiar como los materiales de cante.

¿Quién fue María la Perrata?

María Fernández Granados, conocida como María la Perrata, fue una cantaora nacida en Utrera en 1922 y fallecida en Lebrija el 5 de febrero de 2005, según la ficha biográfica consultada el 22 de septiembre de 2026.

¿Qué relación tuvo María la Perrata con El Lebrijano?

Las fuentes biográficas abiertas identifican a Juan Peña El Lebrijano como hijo de María Fernández Granados y de Bernardo Peña Vargas. La filiación civil debe comprobarse con la inscripción correspondiente.

¿Era Dorantes nieto de María la Perrata?

Las biografías publicadas lo presentan como nieto de María la Perrata por la rama de Pedro Peña. Para una genealogía cerrada deben documentarse de forma separada ambos enlaces de filiación.

¿Dónde se puede comprobar la participación de María la Perrata en grabaciones?

La comprobación debe hacerse mediante portadas acreditadas, catálogos de sellos y fichas de fondos sonoros que indiquen artista, año, sello y referencia. Las atribuciones sin esos datos permanecen sin fuente verificada.